La Comisión Gestora del Ayuntamiento se niega a pagar la subvención a la Sociedad del trenillo

Membrete de la carta.
Membrete de la carta.

Esta es la carta que el hijo de Pedro Ortiz de Zárate (Perico) envía a José María Zavala (uno de los accionistas de la Sociedad del ferrocarril Valdepeñas a la Calzada) informándole de los problemas que ha habido en el cobro de la subvención que recibe la Sociedad del Ayuntamiento de Calzada de Calatrava:

Querido amigo José Mª: Comprendo como muy justificado el natural deseo de Vds. del pronto regreso de mi padre, debido a la marcha de los asuntos aquí.

Mi silencio ha sido motivado por contrariedades, molestias y disgustos para el cobro del primer trimestre dela subvención del pueblo de la Calzada, pero hoy que está ya cobrada y el dinero en mis manos, daré a Vds. Cuenta, aunque sea muy en resumen, de lo ocurrido que no lo he hecho antes por el mal efecto que les hubiera producido tanto la ingratitud como el tener que proceder judicialmente:

Hecha por mí la reclamación de su abono, reunióse la Comisión Gestora poniéndose de manifiesto en la misma dos tendencias, la del pago inmediato y la del diferido, por creer que sobre la Gestora se reconocían obligaciones que les eran dolorosas, y las cuales, según informes de abogados, eran ineludibles y fuera de duda verificado este acto de explícito reconocimiento del compromiso.

Estas dos tendencias tenían adeptos en el pueblo. En vista de esto asistí a una reunión de la Comisión Gestora, la cual empezó a las nueve y media de la mañana y terminó a las siete de la noche. Manifestado por el Presidente lo que ocurría, mi actitud fue la siguiente: sentir en el alma tan grande ingratitud, no hacer solidario al pueblo de la Calzada ni a la Comisión en general de lo que ocurría, mostrar la mayor energía, dar toda clase de explicaciones para llevar al ánimo de todos el derecho que nos asiste y manifestar a la bandería de dicha Comisión menos favorable a nosotros cómo obran en poder de mi padre carta en que individualmente desde Ciudad Real y con carácter de subcomisión dichos Sres. le daban toda clase de seguridades y le autoriza para el comienzo de las obras, y que por tanto de ser posible contra ellos más particularmente procederíamos. En aquella reunión acordaron el pago, mediante recibo dado por mí, para que en él no costase el concepto de la entrega, me negué a ello expresándoles no iba a por donaciones graciosas, por otro nombre limosna, sólo pedía lo que era nuestro y de derecho nos pertenecía, concretando los términos de la cuestión en los siguientes o entregándome el dinero bajo recibo, puro y corriente en el cual aparecieran todos los datos convenientes como consecuencia de convenio puro, liso y llano o se me proveyera del debido documento en que se negara el pago, para entablar el oportuno procedimiento Judicial.

Pasaba el tiempo y requerí al Notario para el levantamiento de acta en que bien expreso apareciera cuanto me interesaba hacer constar y el no pago de la cantidad solicitada y convenida. Ante la presencia del Notario y el conflicto que se avecinaba, pidieron dos horas de respiro, pasadas la cuales y no cediendo  sino a medias, les hice saber no sólo levantaba el acta notarial sino que en el acta los citaba a juicio de conciliación para demostrarle como también en el acta se le daba al asunto carácter judicial. La mayoría de la Comisión de acuerdo con los más sanos elementos de la población dijeron rechazaban tanto baldón de bochorno y afrenta para el pueblo y uniéndose a mí convinieron en que se les concedía un plazo, ellos en cambio reconocerían, en acta notarial firmada por el vecindario y por este firmada, lo correctísimo del proceder de la Sociedad del Ferrocarril, etc, etc.

Toda paciencia se agota y la mía, aún con ser tanta la que voy adquiriendo en este verdadero yunque de la voluntad, llegaba a su fin. No di por plazo más que una hora esperando a su transcurso con el acta Notarial en una mano y las papeletas para el juicio en otra. Antes de transcurrir la hora acordaba la Gestora acordar el pago por unanimidad, con recibo en el que he hecho constar una a una todas nuestras obligaciones y derechos, verdadero reconocimiento de todos ellos que archivando en el Ayuntamiento se me facilitará copia certificada del mismo.
El depositario en cuyo poder obraban los fondos destinados al pago de los terrenos que ocupa la vía, se ha firmado parte de ellos, es persona que tiene con qué responder y hoy entablar la Gestora la oportuna demanda ejecutoria, de modo que pronto se nos abonarán las 1.500 pesetas que tenemos que percibir por este concepto.

Ayer, levanto el tiempo ocupándome de las setenta y tantas pilas y quedaron gran número de lavanderas sin poder lavar. Hoy están también todas las pilas ocupadas y antes del verano se patentizará la necesidad de hacer otro nuevo lavadero. Desde mañana será voluntario en las lavanderas tomar pila a real, cambio de agua cuando el dependiente lo crea necesario o según como en la actualidad nuestras complacencias tienen por objeto que así como ayer se cerró uno de los antiguos lavaderos obligar a que se cierren pronto los demás y este verano obtener 30 céntimos por pila, precio que tal vez más adelante pueda aumentarse.
En cuanto al agua potable es seguro colocaremos gran cantidad, bien lo prueba el hecho de que los contrario para poder sostener la competencia bajaron el agua a dos y medio céntimos a domicilio, después a dos, ayer a uno y éste es el último baluarte en que se defienden pero su resistencia ya será corta o durará poco. La prueba de como todo el pueblo hace justicia a la bondad de nuestra agua que prefieren pagar aún para lavar a dos céntimos en el lavadero la nuestra que a una en sus casas la de los otros.

Dejamos montados todos los servicios de agua, de modo que quedan a la Sociedad más de los 180 céntimos libres que por metro cúbico abonaba Visedo.

Hoy ha terminado Visedo la construcción de la cochera de máquina y muelle cubierto en la Calzada y habrá que abonárselos.

Adjunto le remito la liquidación por D. Juan presentada del lavadero y como veo en ellas partidas que encuentro exageradamente caras, entre ellas las referentes al cierre del lavadero (pues hay que tener en cuenta que la Sociedad le ha facilitado ladrillo y teja) y cuartucho del empleado me alegraré las pase a examen de Elosegui.

Cariñosos recuerdos a Trinidad de un amigo.

Fuente: Documentación depositada en FSS por la familia Martínez de Pisón Verástegui. Del archivo de la  Fundación Sancho el Sabio.

Deja un comentario