El alzamiento carlista de 1869 en Calzada

La Iberia fue un periódico de carácter liberal publicado en Madrid entre 1854 y 1898, fundado por Pedro Calvo Asensio.
La Iberia fue un periódico de carácter liberal publicado en Madrid entre 1854 y 1898, fundado por Pedro Calvo Asensio.

La Revolución de 1868 en España supone el destronamiento y exilio de la reina Isabel II y el comienzo del Sexenio Democrático, periodo –éste último- que suele dividirse en tres etapas: Gobierno provisional (1868-1871), reinado de Amadeo de Saboya (1871-1873) y Primera República Española (1873-1874).

Será en los meses de julio y agosto de 1869, preludio de la Tercera Guerra Carlista, cuando se produzca el alzamiento carlista, principalmente en León, Castilla la Vieja y La Mancha). Los carlistas recurren a las armas y cosechan un gran fracaso. La provincia de Ciudad Real sirve de escenario a las primeras partidas con ocasión de la insurrección del 18 de julio de 1869:

“Un grupo de paisanos armados se presentó en los Baños de los Hervideros de Fuensanta (Ciudad Real), librándose un tiroteo con la guardia civil y algunos bañistas que tomaron las armas contra los carlistas. Los sucesos de Baños fueron anticipo de un levantamiento general en ciernes, relacionado con las infructuosas tentativas de Don Carlos para penetrar en España. El movimiento no pasó más allá de la formación de algunas partidas de vida efímera.”

Apuntes sociológicos en torno al levantamiento carlista de Ciudad Real en 1869, Juan Bta. Vilar.

Como cabecilla de una de esas partidas está Bruno García de la Parra (a) “Orejita” –sobrino de Antonio García de la Parra (a) “Orejita”, natural de Calzada de Calatrava. El 25 de julio de 1869 Bruno se presente en Calzada para publicar bandos con el objetivo de recoger armas, caballos y, sobre todo, el alistamiento de gente. Serán varios los calzadeños que se alisten, según se recoge en la causa seguida en el juzgado de Ciudad Real contra Basilio Romero Romero y otros sesenta y cinco individuos sobre rebelión carlista.

Relación de encausados
Relación de encausados

Desde alguna prensa, se ataca al gobernador de la provincia de Ciudad Real –señor Ibarrola- por ser blando en castigar las faltas cometidas por la partida carlista de Orejita, cuando éste invadió Calzada, lo que lleva al alcalde de este pueblo a enviar una carta al periódico La Iberia para aclarar lo que sucedió. Esta es la carta:

«Señor director de La Iberia,

En la «Última hora» de La Reforma del día 13 del próximo pasado noviembre se dicen, censurando la conducta del señor ministro de la Gobernación en cuanto al nombramiento de gobernadores, y con referencia al que lo es de Ciudad Real, señor Ibarrola, muchas cosas que no se podrán calificar de buenas, pero tampoco de verídicas.

No se explica ese afán de ciertos periódicos en dar noticias que, sobre ser de mal gusto, carecen por completo de verdad, quedando después expuestos al ridículo y a un mentís probado.

Todos debiéramos, cada cual en la parte que le incumbe y de que es conocedor, apresurarnos a dar una manifestación patente y clara para dejar en su lugar a quien toman por su cuenta ciertos noticieros de mal género. Por mi parte sólo voy a referirme a lo del Ayuntamiento de la Calzada cuando la partida de Orejita entró en este pueblo.

Dice el periódico que se recibió a dicha partida con repique de campanas, y después se la obsequió con un almuerzo, ondeando, por supuesto, por espacio de cinco días el pabellón de don Carlos. Falso. El Ayuntamiento de la Calzada, mientras esté su presidente a la cabeza, no puede hacer semejante cosa; y tan al contrario es, que al oficio para que saliera a recibirle la corporación municipal con el clero y música, contestó arrojando la comunicación, y esperó en su puesto tranquilo, viendo venir el alboroto: firme en sus convicciones políticas, rechazó con energía cuantas proposiciones se le hicieron, y se negó por último a prestar los auxilios que se le pedían, retirándose a sus casas, cediendo a la fuerza. ¿Cómo, pues, un Ayuntamiento que así procede ha de obsequiar con un almuerzo a gentes mal avenidas con el Gobierno constituido y enteramente contrarias a sus ideas políticas? Doble falsedad.

La partida no permaneció dentro de la población más que unas seis horas; por manera que a no ser los días de una hora y minutos, no pudo ondear el pabellón de don Carlos los cinco a que se refiere. ¿Y habrá de tildarse al gobernador de la provincia por no haber instruido expediente criminal a un Ayuntamiento que así procedió, y no contaba con medios (que conste así) para la defensa interior?

Si, como creo, todos los actos del gobernador citado son tan antiliberales, y merecen por lo menos la destitución, según La Reforma, no se arrepienta el señor ministro de tales nombramientos y por el contrario, procure siempre elegir hombres tan idóneos y puros, con lo cual la inmensa mayoría de las provincias le estarán agradecidas.

Federico Muñoz de los Ríos. »

Boletín extraordinario de 25 de julio de 1969
Bando del Gobernador por la provincia de Ciudad Real, D. Joaquín de Ibarrola.

Fuente: Periódico La Iberia, 4 de diciembre de 1869. 

 

 

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