Las víctimas del incendio de la Iglesia de Ntra. Señora del Valle

Iglesia de Ntra. Sra. Santa María del Valle
Iglesia de Ntra. Sra. Santa María del Valle

Buscando en https://familysearch.org el nombre de las personas fallecidas en el incendio de la Iglesia de Ntra. Señora del Valle, en Calzada de Calatrava, que tuvo lugar en 1838, pude comprobar que el libro de fallecimientos correspondiente a dicho año no está digitalizado. Sin embargo, he encontrado, en la Biblioteca Nacional de España, un documento, publicado en el diario liberal “La Iberia”, donde viene un listado con los nombres de los que murieron en el ataque carlista y que a continuación se reproduce:

El 27 de febrero de 1838 una horda salvaje, hambrienta de botín y de exterminio, pasose a la vista de la Calzada de Calatrava. Sobrecogidos de espanto los pocos pero entusiastas liberales que allí había, reuniéronse para resistir, si era posible. Mas cediendo a la inmensa superioridad de las fuerzas enemigas, se convino en que la facción entrase en el pueblo, mientras los buenos patriotas, para los cuales no eran un misterio los inicuos planes de los carlistas, se encerraban en la iglesia.

La noche del 27 pasó en silencio; al amanecer rompióse un fuego nutridísimo por aquellos, y empezó una lucha desesperada, a muerte. Las turbas de forajidos que, invocando a Dios, asesinaban a sus hermanos, llevaron su salvajismo hasta romper con un cañón la bóveda del templo: aquella legión de miserables fanáticos, que para defender a un príncipe estúpido todos los caminos hallaban buenos, intimaron la rendición a los liberales, y al sentir su valerosa contestación incendiaron la iglesia para alumbrar con el rojo esplendor de las llamas un cuadro horrible, espantoso: 170 personas que en la casa de Dios se habían refugiado, quedaron carbonizadas; los padres arrojaban a sus hijos para no verles perecer entre tan crueles tormentos, y aquella muchedumbre ebria les recibía con la punta de sus bayonetas. Un solo individuo pudo quizá salvarse: el señor don Ramón Leal y Céspedes, que cayó ileso al tejado de la sacristía, y de allí a tierra; pero los infames caribes lo cogieron y lo sacrificaron bárbaramente.

La iglesia de La Calzada de Calatrava desapareció, y un montón de escombros y de esqueletos anunció al mundo la última hazaña del carlismo. Los nombres de las víctimas han pasado a la historia: si el partido absolutista tuviera conciencia, sobre ella pesaría la sangre derramada, y como una maldición el recuerdo de aquellos mártires. He aquí sus nombres:

«Antonio del Castillo.- Ramón Trapero.- Francisco Ruiz Hidalgo.- Fray don Luis Lesmes de Acha, de la orden de Calatrava.- Pedro Camacho.- Ramón del Valle.- José Licemo, su esposa y un niño.- Félix Ruiz Hidalgo.- Ramón Ruiz Hidalgo.- Antonio Moreno Liscano.- Vicente Almodóvar.- Don Ramón Real.- Olallo Ferrer.- Antonio Valencia.- Vicente Valencia.- Francisco González Pastrana, su esposa Francisca Valencia y cuatro niños.- Manuel Balbuena.- Manuel Muñoz de José.- Don Ramón de León.- Don Lorenzo Serrano, presbítero.- Don Juan Vicente Martínez.- Dionisio Almodóvar.- Don José Serrano, alcalde segundo.- Don Fidel Ruiz Ganabacas, regidor.- Don Pedro Valencia.- Isabel Ferret de Pedro.- José María Ferrer.- Juan Ferrer.- Juan de la Calle.- Julián Muñoz y sus dos niños.- Don Jesús Muñoz.- Pedro Real.- Don Juan Francisco Real.- Francisco Real y dos hijos.- José López.- Roque del Campo.- Pedro Antonio Balbuena.- Jacinto Peralta.- Juan Peralta.- Miguel Valencia.- Juan Real y su esposa.- Miguel Muñoz.- Nicolás Navarro, su mujer, dos hijos y su hermana política.- Ramón Real de Francisco y dos hermanas.- Pedro Antonio Muñoz, su esposa y un hijo.- Juan Navarro y sus tres hijos.- Francisco Acebedo Moreno y sus cuatro hijos.- Benito Guío.- Juan Ruiz Olmo.- Juan Zapata.- Pedro García Baltasar.- Don Antonio Domínguez.- Santiago Carrillo.- Antonio García Béjar, su mujer, dos niños y su hermana política.- Dionisio Grazo, su esposa y dos hijos.- José García Caballero, su esposa y dos niños.- Benito del Campo.- Tomás López y su hermana.- Lorenzo García Ortega.- Antonio Núñez, sus dos hijas y una nieta.- Don Antonio Gervasio Cuartas.- Miguel Calvo y su esposa.- Ramón Velasco.- Antonio Tejedor, su esposa y tres niños.- Ángel Ruiz.- Julián Ciudad, su mujer y cuatro niños.- Juan Campos.- Dionisio Muñoz. »

Treinta y cinco soldados de cuerpos francos, el subteniente que los mandaba, su esposa, seis mujeres, esposas de sargentos y cabos, y el muchacho que los acompañaba.

Componen un total de 110 hombres, 26 mujeres y 34 niños, algunos de ellos recién nacidos. Suma total: 170 personas, que de muchas de ellas no se encontraron ni restos.

¡Qué más podemos decir! Al enemigo que así combate, ya lo declaramos ayer, es preciso levantarle bandera negra, declararle guerra sin cuartel. Los que tan inhumanamente sacrificaron a los liberales de La Calzada, renovaron el mismo inaudito crimen en Torroellas y en cien puntos más, y por consiguiente no hay que pensar en su arrepentimiento: obremos con energía primero, con la mayor dureza después; que en este duelo a muerte entre la barbarie y la civilización, entre el absolutismo y la libertad, es preciso quemar el último cartucho y hundir para siempre en el polvo la asquerosa cabeza de la reacción.

Deja un comentario