Doña Mari, elegida concejal

RESULTÓ ELEGIDA POR EL TERCIO REPRESENTATIVO DE LAS ENTIDADES ECONÓMICAS Y CULTURALES

La señora López Horcajada tiene 32 años y es casada, licenciada en Filosofía y Letras ejerce la enseñanza privada y nos recibe en su gabinete de trabajo con la amabilidad que le caracteriza para responder a nuestras preguntas de la siguiente forma:

¿Qué impresión le causó su designación para el cargo de concejal? ¿Juzga acertada su elección?

Cuando me comunicaron que había sido designada como candidata a las elecciones creía sencillamente que se trataba de una broma; mas comprendí que no era tal, al ver entrar en casa ya elegida, a mis nuevos compañeros que tuvieron la gentileza de venir inmediatamente a felicitarme, a los que nuevamente doy mis más expresivas gracias desde estas columnas.

María del Pilar López Horcajada.
María del Pilar López Horcajada.

Sin falsa modestia no creo acertada la elección, ya que entre los candidatos propuestos para este tercio figuraban señores muy competentes. De todas formas pondré mi capacidad y mis buenos deseos en desempeñas mi nuevo cargo lo más acertadamente posible.

¿Considera importante la participación de la mujer en la administración local, y en general cómo ve su presencia en los puestos de mando?

Importante no creo que sea, pero sí capaz de desempeñar la misión que le sea encomendada, aunque es bien sabido que es más fácil obedecer que mandar. Su presencia en los puestos de mando la considero acertada siempre que esté capacitada para ello.

¿Cuál es su programa y qué problemas más importantes estima que tiene planteados el Municipio y requieren más urgente solución?

Mi nombramiento como concejal ha sido para mí una cosa tan imprevista que en realidad no he tenido tiempo todavía de plantearme un programa definido.

Creo que uno de los problemas más importantes que se plantean al Municipio es el de la emigración hacia la zona minera de Puertollano y a nuestras grandes capitales. La forma de resolverlo es, a mi parecer, asunto de detenido examen.

¿Cree factible simultanear las obligaciones del hogar con las propias de su nuevo cargo, y qué atención prestará a éste?

Supongo que el añadir a mis obligaciones de mujer casada las adquiridas con la aceptación de mi nuevo cargo ha de representar para mí un gran sacrificio, que realizaré gustosa siempre que redunde en beneficio del que considero como mi verdadero pueblo, porque en él llevo residiendo treinta años.

Nos despedimos de la señora concejal deseando que su actuación sea tan sensacional como su nombramiento por razón de que en ella coseche los mayores triunfos.

C. Álvarez, LANZA de 11 de diciembre de 1954

El régimen franquista fue, poco a poco, institucionalizándose. En el campo de la administración local, la Ley de Bases de Régimen Local de 1945 dispuso que los concejales debían ser designados por terceras partes del siguiente modo:

1.- Por elección entre los vecinos cabeza de familia, lo que pasó a denominarse el tercio familiar.

2.- Por elección de los organismos sindicales del municipio, lo que se llamó popularmente el tercio sindical.

3.- Por elección entre entidades económicas, culturales y profesionales del municipio, con una lista de candidatos que proponía el gobernador civil al ayuntamiento, y que se llamaba el tercio de entidades o corporativo.

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