Las procesiones en el Sacro Convento

Claustro del Sacro Convento de Calatrava la Nueva, donde se puede observar la puerta que lo comunicaba con la Iglesia.
Claustro del Sacro Convento de Calatrava la Nueva, donde se puede observar la puerta que lo comunicaba con la Iglesia. Foto de https://es.wikiloc.com.

Las procesiones se hacían por el claustro los días de la Purificación, el Domingo de Ramos, el Corpus Christi, la Pascua de Pentecostés y el día del Padre de la Orden del Císter, San Benito. En cada parada que se hacía el ministro incensaba a todo el coro, de acuerdo a lo establecido en el breviario y misal de Pablo V, que concedió a todos los que militaban bajo la Regla de San Benito. El celebrante no incensaba en Domingo de Ramos ni en el día dela Purificación y en la procesión del Corpus Christi el celebrante, de rodillas, sólo incensaba al Santísimo Sacramento.

En cada parada se recitaba un versillo en tono ordinario o cantado así como también la oración del día. De vuelta a la Iglesia del Sacro Convento y llegando al Altar Mayor, sin decir oración, se comenzaba la Misa.

Los días de Jueves y de Viernes Santo había una procesión, alrededor de la Iglesia, para encerrar al Santísimo Sacramento. También en la mañana de Pascua de Resurrección se hacía otra procesión de esta forma:

  • Acabada las laudes se decía una Misa cantada y se consagraban dos hostias, una era consumida y la otra la ponía el celebrante en la custodia del Sagrario.
  • Acabada la Misa con velas encendidas, el palio era llevado por seis caperos, que podían haber asistido a laudes, y se iba en procesión a la capilla de los maitines, saliendo por el lado del Evangelio y llevando el celebrante el Santísimo Sacramento en la custodia y en la capilla, que había sido preparada por el sacristán con velas y una alfombra, se cantaba el Regina Coeli y el Sacerdote decía tres oraciones.
  • De vuelta a la Iglesia se cantaba el Te Deum Laudamus y se acababa con otras tres oraciones, encerrando al Santísimo Sacramento. Esta procesión fue dotada por el Sacristán Mayor, frey Sebastián de Mera, con otras memorias en cien mil maravedíes.

Había procesión del Rosario todos los primeros domingos del mes, después de tercia, en la Iglesia y, llegando al Altar Mayor, se decía un versillo y una oración y, poniéndose allí la casulla, el sacerdote comenzaba la Misa.

En todas estas procesiones, excepto la del Santísimo Sacramento, los ministros iban sustentando al preste [Sacerdote que preside la celebración de la misa o de otros actos litúrgicos], el subdiácono llevaba la cruz al principio de la procesión, el diácono iba al lado izquierdo del preste y el prior y subprior detrás de él.

También se hacían procesiones de las Rogaciones, yendo a la capilla de los maitines. El día del Corpus, por la tarde y de la misma manera que en la mañana, el preste se vestía con alba, estola y capa y el diácono, subdiácono y cuatro sacerdotes iban con capas para llevar el palio, que había estado el día en las andas, advirtiendo que mientras estuvieran en ellas le asistirían dos Religiosos de rodillas. En esta procesión de por la tarde no se hacían paradas en el claustro, como en la de por la mañana.

Bibliografía:

  • Regla de San Benito.
  • Formularios para hacer pruebas de los hábitos para las Órdenes de Alcántara, Calatrava y Santiago.
  • Definiciones de la Orden de Calatrava, año de 1652.
  • Copia de las escrituras de la Orden de Calatrava.
  • Las Institución, definiciones y actos capitulares de la ínclita caballería de la Orden de Calatrava (Toledo, 1552).

Deja un comentario