Estudio sobre el ferrocarril de Valdepeñas a Puertollano (3/4)

Trazado de la vía del ferrocarril Valdepeñas a Puertollano a su paso por Calzada de Calatrava. Fuente: Instituto Nacional Geográfico.
Planimetría de la vía del ferrocarril Valdepeñas a Puertollano a su paso por Calzada de Calatrava. Fuente: Instituto Geográfico Nacional.

Conveniencia del cambio de galga

El autor propone un cambio de galga de 75 cm. a 100 cm. -aunque finalmente no se llevó a cabo- indicando alguna de sus ventajas: modificación de la actual galga del ferrocarril ampliándola a un metro. Considera que este cambio podría hacer desaparecer todos los errores de origen y aminorarse sus perjuicios.

Llegará un día, desgraciadamente próximo, en que la Empresa habrá de efectuar, imprescindiblemente, grandes desembolsos para la mejora de su material de tracción, aumento del móvil y sustitución de carriles en la sección de Calzada-Puertollano. ¿Y merece hacerse tan gran sacrificio para que continúe el ferrocarril con sus actuales características?

Poder aumentar con el mismo personal el número de trenes, convoyar con igual número de máquina mayores tonelajes, simplificar las maniobras, aumentar las velocidades permitiendo establecer más completas combinaciones con los trenes de viajeros de las Compañías vecinas, proveerse de material moderno y nuevo, disminuyendo los gastos de entretenimiento, etc, etc, serían tan grandes y tan patentes ventajas que no es menester insistir sobre ello.

Igualmente, esta reforma permitiría formalizar el plano general parcelario del ferrocarril y subsanar las infracciones que se cometieron y que subsisten, relativas al establecimiento de los pasos a nivel.

Como el ferrocarril estratégico de Valdepeñas a Alcázar, cuya concesión posee nuestro ingeniero Sr. Barrios, ha de empalmar por imposición de la Ley con los que concurren en Valdepeñas modificando la galga del nuestro permitirá, el día que aquel se construya, la supresión de los transbordos, ventaja inapreciable para el público y para las Compañías.

Así mismo, hecho el empalme en Puertollano desaparecería la solución de continuidad con los ferrocarriles de Puertollano a Almodóvar del Campo y San Quintín, y Puertollano a Conquista y con los demás que, de vía de un metro, se construyan.

Constituirá una gran desgracia, el día no lejano, en que todos estos ferrocarriles se establezcan, que quede el de Valdepeñas a Puertollano como bloqueado entre las líneas de M.Z.A. y aquellos sin poder aprovechar los beneficios de su vecindad.

Estableciendo la mejora en cuestión nuestro ferrocarril tendrá también importancia estratégica, pues cuando en el porvenir se lleve a cabo el estratégico de San Quintín a Herrera de Duque y se construyan los de Valdepeñas a Alcázar y Requena a Úbeda, por Alcázar, (también estratégicos) quedarían unidas por vía férrea uniforme las provincias de Badajoz (limítrofe con Portugal), Córdoba y Ciudad Real, con las de Albacete, Jaén y Valencia, sirviendo como de verdadero puente y enlace para el tráfico y las comunicaciones entre aquellas y estas provincias.

¿Una solución…?

Bien conocemos que la situación de nuestra Empresa no consiente en modo alguno pensar en que con sus propias fuerzas pudiera llevarse a cabo tan convenientísima mejora y al asentar tal afirmación, con nuestro anticipado convencimiento, parece ser que huelgan las consideraciones todas, de este escrito, sin embargo, nada menos cierto.

Si son fundadas, demostrables y ciertas las razones alegadas en pro de la ampliación de la galga, si las ventajas que de ella se derivasen favorecerían no solamente a la comarca que nuestro ferrocarril atraviesa sino a regiones enteras, si hasta conveniencias militares exigirían su realización, si fuera locura intentar la ayuda del Estado para tal empresa:

¿Qué razón hay para que éste subvencione a tanto ferrocarriles secundarios y estratégicos para fomentar el desarrollo y progreso de la Nación y no lo haga para que nuestro ferrocarril se ponga en las debidas condiciones para contribuir a dichos fines? ¿No ha de tener en cuenta los sacrificios de una Empresa, que ha empleado su capital merecedor de mejor suerte en razón a lo plausible de su empleo, en proporcionar riqueza y bienestar general?

Por lo menos, ¿no convendría intentarlo? ¿Está lo que en ello pudiera exponerse en relación con los beneficios que se habrían de obtener caso de triunfo?

No hay que olvidar que el tráfico de la piedra está limitado a cierto número de años, el del agua carece de la necesaria estabilidad y es poco importante, las líneas de M.Z.A., en razón al mal emplazamiento de la mayor parte de nuestras estaciones, nos arrebatan gran parte del tráfico, la posible formación de Empresas de automóviles entre Moral y Valdepeñas, Calzada y Almagro, en lo cual más de una vez se ha pensado por algunos, la crisis que ha de producir indefectiblemente en la comarca, durante mucho tiempo la terrible plaga de la filoxera, que en la actualidad está adueñándose del término de Valdepeñas, etc., etc. Todo esto, ¿no puede malograr los trabajos y sacrificios hechos para obtener la mediana prosperidad presente?

No deben asustarnos las molestias y contrariedades que el intento seguramente nos produciría, ni el temor de que sea obra larga, sólo se necesitan fe, voluntad y constancia.

Fuente: Documentación depositada en FSS por la familia Martínez de Pisón Verástegui. Del archivo de la  Fundación Sancho el Sabio.

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