El refitolero y el despensero del Sacro Convento de Calatrava

Refectorio del Sacro Convento de Calatrava la Nueva. Foto de Rafael Gómez.
Refectorio del Sacro Convento de Calatrava la Nueva. Foto de Rafael Gómez.

El Novicio que cuida del refectorio, para que pueda tener a punto todo lo necesario, está exento de estar en la Sacristía desde que la Comunidad sale de prima hasta que se toca a tercia, igual que todos los Novicios que no tienen cuatro años de hábito para asistir a las misas rezadas. En verano, cuanto acaba la misa mayor se sale de la Iglesia, mientras se dice la hora de sexta, para acudir al refectorio. Lo mismo hace en invierno, acabada la hora de sexta y la Comunidad se dedica a decir la hora nona. Cuando hay misa de difuntos, que se dice después de la hora nona, sale del choro en las últimas oraciones sin esperar al responso. Por último, en tiempo de Cuaresma, cuando es la última hora de vísperas, se sale dicha la primera oración si aguardar las conmemoraciones.

El despensero coloca los panecillos en la ventana, que hay en el refectorio y que da a la cocina, para que el refitolero los distribuya por los asientos (dos por cada uno de ellos). Lo mismo se hace con la fruta, cuando la hay. Por cada religioso pone un plato, cubiertos y un vaso de vidrio boca abajo; por cada mesa dos saleros y dos vinagreras. Tiene que tener cuidado de que estos utensilios no falten y si así sucediese tiene la obligación de pedírselos al Prelado. De las mesas, cuando se termina el segundo plato, se deben retirar todos los platos para que no quede mal olor en el refectorio.

El refitolero también se encarga de limpiar los morteros de piedra, que se usan para destilar el agua en invierno.

Acusar a los que faltaron a maitines

Acabadas las horas canónicas, el religioso más nuevo de los que han asistido al choro de la Iglesia, da tres golpes a la campana mayor y los dos religiosos más nuevos parten a la sala del Administrador Prelado a acusar, esto es, a decirle al Prelado qué religiosos no han asistido a maitines. Esta ceremonia la llevan a cabo del siguiente modo:

  • Ambos Novicios hacen venia al Prelado al entrar y dicen No ha faltado nadie a maitines o, si alguien no acudió, Señor, a maitines faltó frey fulano de tal, aunque el Novicio sepa que el que no asistió tenía licencia del Prelado para ello.
  • Van dos Novicios porque uno acusa a los del choro de San Benito y otro a los del choro de San Bernardo.
  • Si el que faltó fuese Superior, pues puede ser que en esa hora estuviera indispuesto y pidiera licencia, también se le ha de acusar diciendo Señor, a maitines faltó el Superior, si el acusado no estuviera presente, en caso contrario dice el Señor Superior.
  • Al salir el Novicio, hace venia como cuando entró.

Si el acusado no obtuvo licencia queda al arbitrio del Prelado el ponerle penitencia; si es Anciano el que cayó en esta culpa, lo más común es mandarle ponerse a pan y agua en su mesa.

Modo de pedir licencia

El modo de pedir licencia para no ir a maitines, cuando algún religioso se haya indispuesto esa noche, es decirle al Sacristán que se la pida al quien va a presidirlo –el Prelado, el Superior o el Anciano Presidente del Convento- y el Sacristán, cuando va a por las llaves de las puertas, le pide la licencia en nombre de ese religioso. Si se la da el Sacristán no vuelve con respuesta alguna, pero si no se la concede vuelve para decirle que se levante porque no le tiene.

Tanto para el despensero, el refitolero y los que sirven en el refectorio es importante saber quiénes van a estar a pan y agua y quienes con licencia.

El despensero

El despensero está a cargo del trigo, vino, cebada, pescado, carneros, miel y cualquier otra cosa. Tiene la obligación de dejar escrito en el libro, donde se asientan todas las rentas que el Convento tiene, las raciones que se da cada día, los huéspedes que se han tenido y los días que estuvieron, así como el gasto extraordinario que, por razón justificada y con autorización del Prelado, se han hecho. Tampoco debe hacer diferencia en los manjares entre los religiosos.

Cuando el despensero oye la señal de haberse acabado el oficio divino –dar tres golpes a la campana mayor- sale de la cocina dejando todo preparado y da un golpe en la puerta del refectorio para avisar al refitolero de que la Comunidad viene a comer y esté prevenido: si está con el manto quitado se lo pone y espera de pie y sin bonete, entre las mesas desnudas y las de Novicios, con las manos puestas debajo del manto hasta que venga el que ha de presidir el refectorio, al que deberá hacer venia con la cabeza cuando entre.

El despensero va a donde está el Prelado, aunque tenga visita de algún huésped, le hace venia y le dice que ya está dispuesta la comida y, haciéndole otra venia, se retira. Si el Prelado le dice Enhorabuena o Ya voy es que irá a comer al refectorio si no es que quiere comer en su sala y, entonces, tiene que ir a avisar al Superior y si este está ausente al Anciano siguiente en antigüedad –al Superior debe hacerle venia, también, tanto a la entrada como a la salida diciendo Cuando Vuestra Merced gustare. Ni Prelado ni Superior se quitarán el bonete cuando le avise el despensero, sí el Anciano.

Cuando el Prelado quiere invitar a comer a algún religioso particular o al Superior, lo hace saber a algún criado suyo, a un Novicio o al despensero, sin necesidad de esperar a que el religioso entre al refectorio.

Si el Prelado va a comer al refectorio, sale de su sala o de donde esté y todos los religiosos, tanto Ancianos como Novicios, que se lo encuentran se descubren y se arriman a la pared para dejarlo pasar. Luego lo van siguiendo, puestos los bonetes los que son Ancianos. También les siguen los Ancianos y Evangelisteros que suelen estar en el Parlatorio (pieza que está junto al Patio) y los Novicios que están en el Capítulo sin esperar a que el Prelado llegue a tocar la campanilla.

Bibliografía:

  • Regla de San Benito.
  • Formularios para hacer pruebas de los hábitos para las Órdenes de Alcántara, Calatrava y Santiago.
  • Definiciones de la Orden de Calatrava, año de 1652.
  • Copia de las escrituras de la Orden de Calatrava.
  • Las Institución, definiciones y actos capitulares de la ínclita caballería de la Orden de Calatrava (Toledo, 1552).

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