El refectorio del Sacro Convento de Calatrava

Disposición de las mesas en el Refectorio del Sacro Convento de Calatrava.
Disposición de las mesas en el Refectorio del Sacro Convento de Calatrava.

Quien está al cuidado y servicio del refectorio es el refitolero, nombrado por el Prelado de entre un religioso Novicio teniendo en cuenta su antigüedad. Sus funciones las lleva a cabo durante el tiempo que va desde maitines [primera de las horas canónicas que se reza antes del amanecer] a prima [Una de las siete horas canónicas, que se canta a primera hora de la mañana, después de laudes] y desde que se sale de prima hasta que se toca a tercia [Una de las horas menores del oficio divino, la inmediata después de prima], disponiendo con esmero y decencia la sala del refectorio.

Para entender mejor las distintas ceremonias que se ejecutan, donde los religiosos se reúnen a comer, es conveniente hacer una descripción física de este lugar del Sacro Convento de Calatrava la Nueva y cómo se denominaban a los religiosos según el número de años que habían pasado desde que tomaron el hábito de la Orden de Calatrava:

  • A la entrada y a mano derecha hay una ventana que da a la cocina y a la despensa y es por la que se sirven las viandas.
  • En total hay seis mesas, tres en cada choro [a cada lado]. Las más cercanas a las del Prelado o Administrador y a las Superior se llaman mesas de Ancianos y las segundas mesas se llaman mesas de Novicios. Las terceras se denominan mesas desnudas ya que, por lo común, están sin manteles salvo que el número de religiosos que asisten a comer al refectorio sea elevado por alguna de las siguientes causas: por no haber ausentes, ni enfermos o porque hay Caballeros o Priores presos. En estos casos es cuando a una de las mesas desnudas se le pone mantel.
  • La catedrilla, como así la llaman los religiosos, es el lugar donde sube el Lector de la Mesa para leer y cantar una vez que el Prelado ha dado la bendición. Está situada a mano izquierda, entre la mesa de los Novicios y la de Ancianos.
  • Pasadas las mesas de los Ancianos, se levanta del suelo una tarima de pared a pared y que está situada como a seis pasos de la pared de la testera. En este espacio, que está más elevado que el resto del refectorio, hay dos mesas separadas –no una continua a la otra, como en otras órdenes, y que la llaman mesa traviesa- que hacen de cabecera a todas las demás.
  • En medio de la pared principal, detrás de las dos mesas anteriores, hay una ventana con una vidriera decorada con una imagen de Cristo Señor Nuestro Crucificado –en otras órdenes hay un cuadro que representa algo de los misterios.
  • De estas dos mesas de la testera, la que está a la izquierda de la imagen de Santísimo Cristo es la del Prelado Administrador del Sacro Convento, y la que está a la derecha de la imagen la del Superior. La razón más probable de disponer así estas dos mesas provenga del Císter, de donde los religiosos de la Orden de Calatrava aprendieron las ceremonias.

En la Iglesia, el Administrador se sienta en el lado derecho (que se llama choro de San Benito) y el Superior en el lado izquierdo (que se llama choro de San Bernardo). Si el choro de San Benito es más importante al choro de San Bernardo, ¿por qué en el refectorio el Administrador no se sentaba en su choro derecho? La explicación está en que así se evitaba, cuando se partía del refectorio a la Iglesia, que Administrador y Superior intercambiaran sus posiciones. En la mayoría de las órdenes mendicantes, por el contrario, los puestos del choro de la Iglesia corresponden a los del refectorio. Sin embargo, en el Sacro Convento de Calatrava, los religiosos que ocupan el choro de San Benito en la Iglesia pasan a ocupar el choro izquierdo en el refectorio y los del choro de San Bernardo se sientan en el choro derecho del refectorio (salvo en algunas Prelacías, como la de fray Torres. Pero al final se volvió a la antigua costumbre).

La clasificación de los religiosos del Sacro Convento, en función de su antigüedad, era la siguiente:

  • Ancianos: Se llamaban así a los religiosos que tenían seis años de hábito cumplidos. Y a los cuatro más antiguos del Convento se les daba el nombre de Cuartos Ancianos.
  • Novicios: Eran los religiosos que, habiendo o no profesado, no habían cumplido los seis años de hábito. Si habían cumplido cuatro años de hábito se les denominaba Evangelisteros y si tenían dos años cumplidos Epistoleros.

Bibliografía:

  • Regla de San Benito.
  • Formularios para hacer pruebas de los hábitos para las Órdenes de Alcántara, Calatrava y Santiago.
  • Definiciones de la Orden de Calatrava, año de 1652.
  • Copia de las escrituras de la Orden de Calatrava.
  • Las Institución, definiciones y actos capitulares de la ínclita caballería de la Orden de Calatrava (Toledo, 1552).

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